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¿Qué son los frenillos labiales? ¿Cómo y cuándo producen problemas en las encías?

 

Los frenillos labiales patológicos son frecuentemente observados en la práctica clínica. No obstante, muchas veces los pacientes se sorprenden cuando el peridoncista le indica su presencia pues nunca antes se lo habían comentado y lo más importante su vinculación con la recesión gingival.

Los frenillos labiales son pliegues, cordones  o rodetes acintados de tejido conectivo fibroso y a veces fibromuscular recubiertos de mucosa oral que extienden desde la encía al labio, las mejillas y menos frecuentemente a la lengua.

Los frenillos no suelen dar conflictos, es más todos los tenemos como parte de nuestra anatomía oral, solamente dan problemas cuando son muy gruesos o su inserción en la encía se produce a nivel de la encía adherida próxima a la papila interdental.

Existen tres tipos de frenillos. Lingual, labial superior y labial inferior. En la foto de la extrema izquierda (vaya con la palabrita), se presenta la imagen característica de un frenillo lingual corto. El frenillo lingual corto es el que preocupa a los padres, ya que provoca una menor movilidad de la lengua y en consecuencia alteraciones en la pronunciación de algunos fonemas. Para establecer si hay necesidad de tratamiento, se comprueba con la boca abierta si el paciente puede tocar la cara palatina de los incisivos superiores con la punta de la lengua.

Al centro (esta posición me gusta más). un frenillo labial corto en un niño. Cuando el frenillo labial superior es demasiado grueso o corto y se inserta cerca de los incisivos, en la foto de la extrema derecha, tampoco me gusta la palabrita, se observa como puede interferir la unión entre los dientes y originar una separación anormalmente grande entre los incisivos superiores llamada diastema, lo que en algunos casos dificulta el control de los sonidos y se produce un silbido al escapar los sonidos por el espacio existente.

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Les comento que el diastema interincisal superior es habitual en el 98% de los niños de edades comprendidas entre los 6 y 7 años, lo que se modifica con el envejecimienot hasta llegar al 7%, alrededor de los 18 años. Por lo tanto nada de sustos, hay que esperar un poco para el diagnostico de la situación.

En téminos fisiológicos cuando los caninos permanentes erupcionan en la boca entre los 9 y 12 años la presión de erupción de los mismos se cierra el diastema este comentario lo hago porque evaluar prematuramente la presencia del diastema como consecuencia de un frenillo debe hacerse con mucha prudencia, aunque lógicamente hay casos después de los 11 años en que ha finalizado la presión de erupción de los caninos que la relación causa efecto es evidente. Por lo tanto, el criterio es que para evaluar la necesidad de la remoción quirúrgica del frenillo labial superior hay que esperar la erupción de los caninos permanentes, más aun este es el momento adecuado para la ejecución de cirugías ya que una vez retirado el frenillo la presión lateral eruptiva de los caninos pueden cerrar el diastema. En la foto de la extrema derecha (vaya de nuevo con la palabrita, no me gustan las extremas, ni derechas ni izquierdas), mostramos un diastema central originado por un frenillo grueso que secundariamente a contribuido al desarrollo de un peridontitis con destrucción de la inserción periodontal que llevo a la pérdida del incisivo.

Frenillo labial inferior

Con respecto a los frenillos labiales inferiores comentaremos con mayor detalles el tema dada su vinculación con la patología periododontal en ocasiones irreversibles para el grupo incisivo inferior. (Recuerden que están en una web de enfermedades periodontales).

El frenillo labial inferior produce retracción gingival con lesiones periodontales tanto porque tira de la encía como porque impide realizar una higiene bucal eficiente.

En la mayoría de los casos, los frenillos labiales finalizan cerca de la línea muco-gingival; no obstante cuando estos se encuentran al nivel de la cresta del reborde alveolar ejerciendo tracción en el epitelio del surco pueden provocar efectos adversos en el periodonto, lo que se considera patológico.

¿Cómo se realiza el diagnostico de frenillo anormalmente insertado?

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Koerner, et al., establecieron en 1994 ciertos criterios que permiten identificar la presencia de un frenillo patológico al momento de realizar el examen intraoral; estos criterios son: proximidad cercana al margen gingival interdental, anchura mayor de lo normal en la encía adherida e isquemia de los tejidos interdentales o palatinos cuando el labio se hala.

Enla foto se muestra la maniobra, observe que se detecta la presión del frenillo sobre la encía al traccionarse el labio hacia afuera, y que palidece la encía debajo del incisivo, en esta paciente ya se advierte a pesar de su corta edad la recesión de la encía de ambos incisivos. Se les retiro el frenillo y se detuvo la progresión de la recesión gingival.

 

¿Qué daños producen los frenillos labiales inferiores patológios?

Los problemas de diastema en la línea media no se producen en los frenillos labiales inferiores, sino que invariablemente se asocian a enfermedad periodontal. La banda de tejido hipertrófico contribuye a aumentar la profundidad del espacio entre la raíz de un diente y la encía, desplazando los tejidos marginales y disminuyendo la cantidad de encía adherida. Al no disponerse de suficiente encía adherida, el problema se vuelve clínicamente significativo, pues es capaz de producir recesión del margen gingival. En la mayoría de los casos, los frenillos labiales finalizan cerca de la línea muco-gingival; no obstante cuando estos se encuentran al nivel de la cresta del reborde alveolar ejerciendo tracción en el epitelio del surco pueden provocar efectos adversos en el periodonto, lo que se considera patológico

Las cuatro fotos pertenecen a frenillos labiales cortos que han producido daño periodontal de diversos grados en la incersión de la encía.

En la primera foto la flecha apunta hacia un ligera perdida del contorno de la encía. Se destaca el frenillos alto y la palidez del frenillo al traccionarse que evidencia claramemente su papel en la recesión comentada en el texto.

En la segunda foto el frenillo corto entre los dos incisivos ha provocado la recesión de la encía en el cuello de ambos dientes. En la tercera foto se observa la recesión de la encía, más acentuada que en los ejemplos anteriores debajo de la escotadura de la encía provocada por el frenillo se observa la incersión del frenillo en el borde inferior de la misma. Esta es una lesión muy difícil de tratar satisfactoriamente mediante injertos mcuosos. En este paciente ya existía movilidad clínica del diente.

fEn la última de las fotos la flecha apunta hacia la destrucción del reborde de la encía, la alteración es tan profunda que ya se observa el color amarillento del cemento dental expuesto por debajo del borde gingival.

LLama la atención que estos cuatro pacientes habían recibido atención dental durante años por varios profesionales y nunca recomendaro la exéresis de esos frenillos para prevenir este tipo de recesión patológica vertical con pérdidad del hueso vestibular.

La mayoría de los frenillos se encuentran en la región de los incisivos inferiores aunque también pueden aparecer en las zonas laterales a nivel de los premolares tanto superiores como inferiores.

Los daños producidos por los frenillos labiales pueden ir desde recesión mínima de la encía hasta destrucción de la inserción periodontal con pérdida del hueso vestibular de los diente provocando la movilidad del o de los dientes directamente afectados en casos extremos puede frenar el desarrollo del labio inferior provocando un labio corto de borde muy evergente. No muestro las fotos pues pueden afectar la confidencialidad de las historias médicas. En las fotos se muestra el proceso gradual de pérdida de inserción provocada por los frenillos, desde el caso inicial, fácilmente interceptable mediante la resección del frenillo hasta casos complicados donde se ha producido la fenestración de el hueso vestibular, ya en las fotos de los últimos casos el tratamiento es más complicado y poco predecible pues requiere la remoción del frenillo combinado con injertos mucosos y con regeneración osea guida lo que es bastante costoso. En la foto se muestra un frenillo labial hipertrófico en la zona lateral afectando la papila interdental entre el canino y el premolar.

¿Cuándo y cómo se tratan los frenillos problemáticos?
Se corrigen mediante intervención quirúrgica que consiste en la eliminación total del frenillo y de su inserción (frenectomía) o reubicando la inserción del frenillo en una posición normal (frenotomía). El tratamiento quirúrgico está indicado cuando produce retracción de la encía por tracción de la misma,  gingivitis o periodontitis por dificultad para permitir una higiene bucal adecuada. El tratamiento siempre es quirúrgico y se pueden emplear varias técnicas. La intervención se efectúa con anestesia local y puede recurrirse para el corte y resección al bisturí tradicional, al láser quirúrgico o la cirugía de radiofrecuencia. Personalmente prefiero el bisturí con suturas, y en algunos casos combinar esta técnica con el láser o el bisturí de radiofrecuencia sobre todo cuando sangran mucho.  Cuando existe periodontitis entonces se realiza el tratamiento combinando de esta. Generamente en un segundo tiempo quirúrgico se pueden hacer injertos mucosos.