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Glosodinia y síndrome de boca ardiente. (Glosalgía, orododinia, ardor lingual, estomatodinia, estomatopirosis, disestesia oral).

Entra a la consulta una dama de unos sesenta años, cuidadosamente maquillada, con su pelo teñido, moldeado y muy arreglada, evidentemente ansiosa y sin mediar palabras exclama.__ ¡ Desde hace más de un año padezco un horrible malestar en mi boca para mí que tengo una enfermedad maligna!, la lengua me arde, la siento quemada. He consultado varios especialistas y todos me dicen que está sana pero me escuece mucho. En este pequeño párrafo están los datos principales que han de conducir al diagnostico de la glosodinia. Fuego en la lengua, que no deja huellas, que no se sabe que lo produce ni como apagarlo.

La sensación de dolor quemante o urente en la lengua puede presentarse afectando sólo la lengua o toda la mucosa oral (síndrome de boca ardiente). En ambos casos hay que establecer si se trata de la enfermedad primaria (esencial sin causa conocida) la cual posiblemente sea una neuropatía, o las manifestaciones dolorosas asociadas a otros trastorno orales o generales. La abundante cantidad de nombres que recibe (entre los parentesis del título) refleja entre otras razones la ignorancia que tenemos sobre esta afección.

La glosodinia es una afección incluida en la Décima Edición de la Clasificación Internacional de Enfermedades (Epígrafe K14.6) lo que evidencia que tiene suficientes rasgos clínicos para ser considerada una enfermedad particular.

En la glosodinia primaria el síntoma principal y muchas veces el único es la sensación crónica de ardor, picor o quemazón en la superficie lingual aunque pueden aparecer otras sensaciones como hormigueo y adormecimiento que característicamente se incrementan de la mañana a la tarde. La desagradable segloso vanesansación dolorosa principalmente en la punta o bordes de la lengua es el único hallazgo pues no se detectan alteraciones físicas en ninguna parte de la lengua.Hay que tener presente que los síntomas no son fingidos ni intencionados, en su diagnostico diferencial deben excluirse los trastornos psiquiátricos denominados facticios en los cuales los síntomas son simulaciones. La lengua duele, esa es la realidad clínica del paciente. Se reportan incidencias en la población general entre el 2,5 y el 5%. Algunas investigaciones muestran que las mujeres son más afectadas en una relación de 7:1, generalmente en la etapa peri y posmenopáusica y también evidencian que la mayor prevalencia se produce entre 50 y los 60 años siendo muy infrecuente por debajo de los 30 años. El autor ha visto más de un caso por debajo de los treinta, de hecho el caso que mostramos en una de las fotos es de una chica de 28 años. Las fotos muestran dos casos de lenguas "normales" en las cuales las pacientes refieren intenso ardor lingual desde hace varios meses.

Su causa no está claramente establecida aunque se piensa que la provoca una compleja interacción de factores biológicos y psicológicos. En algunos pacientes son expresiones clínicas de enfermedades psiquiátricas debido a que el inicio o agravamiento de los síntomas son precedidos por conflictos emocionales u otros desencadenantes de la esfera afectiva, en algunos pacientes el dolor corresponde con las manifestaciones de un trastorno psicótico o somatotropo. Muchos casos mejoran cuando se trata la enfermedad psiquiátrica concomitante o responden bien con la medicación antisicótica.

Al no conocerse con exactitud la causa no existe un tratamiento etiológico y por lo tanto no se dispone de una terapéutica eficaz para la totalidad de los pacientes, los tratamientos son empíricos e individuales lo que produce mejoría en unos pacientes en otros no tiene efecto. La cantidad de tratamientos descritos es proporcional a la angustia que provoca en los médicos la falta de una terapéutica efectiva en todos los casos. Por ahora hay que seguir buscando la piedra filosofal. Un poco más abajo comentaremos algunos de los opus magnum que se han reportado exitosos.

DIAGNOSTICO

La historia clínica debe incluir una revisión de todas las enfermedades y medicamentos en uso. La anamnesis del dolor debe centrarse en la aparición, duración, localización anatómica, asociación a ciertos alimentos o actividades, y la interferencia con actividades diarias como el trabajo, el sueño y el comer. También es importante detectar parafunciones como el apretamiento dental y la protracción lingual, especial atención hay que prestar al estado psicológico del paciente (ansiedad, depresión, cancerofobia).

La exploración clínica debe descartar lesiones en los tejidos blandos, daños en la mucosa o signos de irritación. En los pacientes donde se detecta sequedad bucal puede medirse la cantidad de flujo de saliva cuando es menor de 0,7 ml/min, deben emplearse sustitutos salivales lo que no resuelve el problema pero son buenos placebos.

En la mayoría de las comunicaciones que tratan sobre la glosodinia o el llamado síndrome de dolor o ardor lingual se hace referencia a mejorías o curas interceptando factores locales irritativos e incluyen una lista de afecciones sobre las cuales actúan terapéuticamente con resultados más o menos satisfactorios. Algo que debe quedar claro es que la sensación de ardor en la lengua o la boca puede estar relacionada con diferentes afecciones que agreden la mucosa oral en estos casos no se puede aplicar el diagnostico de glosodinia esencial en sentido estricto. En otraspalabras no es aplicable eldiagnostico glosodinia al síntoma de ardor lingual que aparece indistintamente en un sinfín deafecciones como la candidiasis, ladisminución de la cantidad de saliva (xerostomía), diabetes, prótesis dentales maladaptadas, radioterapia, quimioterapia, anemias, alcoholismo, tabaquismo, enfermedades auto inmunes, alergias alimentarias, deficiencias de vitaminas, insuficiencia renal, eritema, liquen plano, lengua geográfica, trastornos del aparato masticatorio, bruxismo, neuralgias, etc.

En las cuatro fotos vemos distintas afecciones linguales que causan dolor; la primera corresponde a un paciente que presentaba una intensa anemia secundaria a un cáncer de colon; la segunda corresponde con una úlcera tuberculosa en un paciente muy desnutrido en la cual se han perdido las característica superficie paplilar de la lengua. La foto siguiente es la de una candidiasis pseudomembranosa aguda y la última es una lengua con una costra amarillenta por mala higiene.

Me llama la atención que en algunos portales médicos se ofrecen tratamientos para la “glosodinia” sobre la base del control de las afecciones mencionadas. No discuto que el síntoma ardor lingual mejora con el tratamiento de la afección específica, lo que es formidable, pues controlando la afección se atenúa el ardor lingual pero el concepto de glosodinia no es aplicable si se identifican o detectan alteraciones clínicas. Para aplicar el criterio de glosodinia tiene que producirse el ardor en una lengua “sana” sin variaciones anatómicas patológicas. Así de simple es este complejo y enigmático diagnostico. Mis felicitaciones, no podría ser de otra manera para esos colegas que informan en sus Web que curan las glosodinias tratando las afecciones orales concomitantes a fin de cuentas el dolor es dolor como sea.

A proposito del tratamiento. (Opus magnum).

Una vez realizado el diagnostico de glosodinia o del síndrome de boca ardiente lo primero es calmar al paciente, hay que emplear todo el tiempo que haga falta explicándole su enfermedad, y sobre todo dejando claro que no tiene cáncer que suele ser la primer preocupación. Cuando se establece el diagnostico de glosodinia debe solicitarse el examen psiquiátrico para descartar la posibilidad de una patología de esta esfera.

No obstante, no está de más beber abundante agua evitar comidas muy condimentadas o picantes, alimentos ácidos, bebidas alcohólicas, no fumar, etc, pues a fin de cuentas hay que indicar algún tratamiento al paciente.

Solo con la intención de dar a lector una somera idea de los tratamientos empleados comentaremos algunos de los que aparecen mejor documentados en la literatura médica

Richard y cols han reportado mejoría en una alta proporción de pacientes colocando 1 comprimido de 1 mg de clonazepan (Rivotril ®) en los sitios de dolor y mantenerlo, sin tragar durante 3 minutos tres veces al día y luego expulsarlo. El fármaco actuaría bloqueando los mecanismos periféricos del dolor. Lo he empleado en varios casos, en algunos pacientes se obtiene mejoría en otros no hace ningún afecto. Mukics y col han informados resultados alentadores empleando enjuagues con una solución de benzidamina (Ernex ®, antiinflamatorio) dicen que obtuvieron mejoras de la sensaciones de dolor y quemazón. No faltan dentro de los tratamientos las medicaciones destinadas a disminuir la ansiedad como la amitriptilina (75 a 150 mg diarios) y la doxepina y doxepina (75 - 150 mg diarios) son los antidepresivos más frecuentemente prescritos tienen el inconveniente que producen falta de salivación lo que puede provocar sequedad bucal e incrementar el malestar oral. Otros estudios indican resultados favorables con pimozida sola (Orap®), 1 - 2 mg diarios o combinada con fluoxetina (Foxetin®) 10 mg diarios o con antidepresivos tricíclicos; amitriptilina, (Tryptanol ®) : 25 - 50 mg diarios. También se han empleado los medicamentos antisicóticos como la olanzapina (Paroxetina ®: Olana), 20 mg diarios y los anticonvulsivos como el gabapentin (Logistic ®), anticonvulsivante: 100 mg diarios. Otros metodos terapéuticos empleados con algunos resultados son la hipnosis dirigjida a reducir la ansiedad.


BIBLIOGRAFIA

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